Ahora que ya vieron el doblaje y la mayoría dio sus opiniones antes de terminar el mes les dejare dos cosas que escribieron Sofia Narváez y Navid Cabrera (Rainbow y Rarity) en Twitter y Facebook
El primero es de Sofia Narváez (Rainbow) que lo publico en su Twitter y es algo mas general. En el habla de que ellas hicieron todo lo posible para que sea de calidad ya que Sofia es pegasister y se vio toda la serie pero culpa un poco "al cliente" de hacer todo a lo rápido:
''Amo My Little Pony FIM. Estoy terminando de ver la serie, viendo las últimas temporadas. Vi la película. Di todo de mí, pero aún así hay personas que pueden dañar un doblaje con su ignorancia y su falta de ética. Si hubiera sabido el poco cariño que le iban a tener algunas personas a una serie que tiene 9 temporadas, varios spin offs y miles de fanáticos en todo el mundo jamás hubiera aceptado participar en este proyecto. Solo puedo decir lo siento a quien haya decepcionado y gracias a quienes nos hayan apoyado.
Puede que My Little Pony: Pony Life sea un spin off y sus personajes no sean exactamente los mismos que en Friendship Is Magic, pero eso no implica tirar la calidad por la borda. Y no, no le estoy dando demasiada importancia a una caricatura. Estoy dándole la importancia que merecen sus fanáticos y el producto de calidad que ellos a su vez merecen.
Nunca olviden dos cosas: Una, en un trabajo con varias fases como el doblaje si una de esas fases falla, todo el proyecto puede desmoronarse. Y dos, el cliente de doblaje (o al menos muchos de ellos) es muchas veces el peor enemigo de la calidad del mismo (y sobre todo en Venezuela). Solo quiere su producto listo en la menor cantidad de tiempo posible por la menor cantidad de dinero posible.
Aquí no hay tiempo para corregir, no hay tiempo para revisar, no hay tiempo para adaptar. Al cliente le importa recibir algo, sea lo que sea, para transmitirlo y poder llenarse los bolsillos. Eso es todo''.
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Y en el segundo de forma mas personal Navid Cabrera (Rarity) nos cuenta un poco sobre como fue doblar al personaje, reconoce los disgustos de las personas pero también habla sobre los insultos y las agresiones verbales que ella y sus compañeras sufrieron por parte de Bronis tóxicos:
''Cuando me escribieron para hablarme sobre este proyecto, por supuesto que me emocioné… pero también sentí miedo. En ese momento no me dijeron qué personaje iba a tener mi voz, no tenía idea sobre el nombre de la serie, nada. Así que mi primer movimiento fue leer mucho sobre My Little Pony, verme varios capítulos ( inglés y español), e interrogar a mi hermanita que veia la serie. Me preguntaba una y otra vez “¿Por qué no se va a doblar en México?”, e incluso me convencí de que quizá ni siquiera eran los mismos personajes, seguramente sería otra historia… Pero no. Llegó el primer capítulo, dieron a mi personaje y entré en pánico.
A nadie le gusta que a sus personajes favoritos les cambien las voces. Lo sé perfectamente, soy la segunda voz de Connie, la quinta voz de Musa, la tercera voz de Izzy, la tercera voz de Jinx… y ahora, la segunda voz de Rarity.
Cuando era pequeña, no comprendía por qué a mis personajes favoritos les cambiaban las voces, me enojaba, no seguía viendo nada. Cuando tuve mi primer personaje (que tenía voces anteriores)… lo comprendí: los actores se retiran, se van del país, o por razones médicas tienen que tomarse un descanso, o renuncian al estudio… o la productora simplemente decide cambiar de país, de estudio, o de actor.
¿Y se han preguntado cómo se sienten los nuevos actores, que adoptan a estos personajes que se quedaron sin voz? Al menos para mí… es un reto. Un reto enorme. Sientes que te confían una responsabilidad inmensa. No puedes pretender que puedes ponerte los zapatos de otra persona, porque incluso si lograras imitar la voz, tu esencia como actor es distinta, y queda plasmada inevitablemente en el personaje. La perciben quienes te escuchan. Se siente. Se puede sentir incluso si un personaje está grabado con amor, con miedo, inseguridad, o dedicación.
Por un lado… da mucho miedo. Es una responsabilidad gigante, es como caminar por un campo minado, en el que un paso en falso te hará estallar. No solo por el resultado final del personaje… sino por lo que piensen los fans del personaje; y por otro lado… lo admito, me siento honrada, siento que me confían un tesoro que debo cuidar… y que aparece en mi vida, como cualquier otro personaje, para enseñarme más.
Pero también… hubo un reto adicional. Estaba comenzando la pandemia mundial, y al igual que la mayoría de mis compañeros actores y actrices, me estaba adaptando a la nueva forma de trabajar, tuve que aprender a grabarme, a manejar el programa, armarme un estudio improvisado, ser paciente con la música de los vecinos, la lluvia, los problemas de luz, ser más detallista con cada personaje, organizarme para no enloquecer… y quedarme despierta hasta altas horas de la noche para poder descargar y enviar todo mi material (porque donde vivo no hay Internet, tengo que usar los datos de mi celular).
Antes de grabar a Rarity, me sentí incapaz. Pensé en renunciar al personaje, cuando ni siquiera lo había intentado… Eso. Tenía que intentarlo al menos. Lo mismo había sentido con otros personajes antes, y mis compañeros y el director confiaban en mí… ¿por qué no podía confiar yo también en mí misma?
Descargué muchos capítulos y escenas de Rarity, la escuchaba una y otra vez; investigué sobre ella y descubrí “casualidades” mágicas que podían ayudarme a entenderla: Su personalidad es similar a la de Scarlett O’Hara, la protagonista del libro “Lo que el viento se llevó”, y leí que muchas de sus líneas son parecidas a las de Scarlett… ¿Tienen idea de cuántas veces me he leído ese libro? Rarity también es buena para encontrar gemas (de pequeña yo amaba encontrar cuarzos), le gusta el arte, la moda, la confección, la jardinería… y aunque es refinada, dramática y le gusta ser el centro de atención, es MUY generosa, y se preocupa por sus amigas.
Repetí cada línea que grabé de Rarity. Incluso los gestos. Quería dar mucho más de lo que se esperaba de mí, y hacer más de lo que yo misma creía que podía hacer. Antes de grabar tenía que escuchar lo que ya había grabado antes, porque me aterraba no mantener la esencia que ya le había dado y que me había costado tanto lograr. Pedía opiniones… (Gracias, Nicolás por tus sabios consejos), miraba el capítulo al terminar de grabar, repetía lo que fuese necesario repetir, lo que sabía que podía mejorar (y todo SIEMPRE es mejorable). A veces solo podía grabar dos capítulos al día, porque me agotaba física y emocionalmente.
Lloré de frustración cuando algo no me quedaba como quería, o como sentía que debía quedar, y se me erizaba la piel cuando hacía algo que me encantaba. El reto fue tan grande, que incluso tuve que cantar. Y puedo decir, con mucho orgullo, que amé el resultado final, que me enamoré de mi personaje, y que di lo mejor de mí y más… en cada una de las líneas.
Creo que me faltaba grabar el capítulo final cuando me enteré de quiénes eran las voces de las demás Ponys. Y aunque me preocupaba mucho que se notara alguna diferencia en la calidad de los audios, (claro, todas grabamos vía remoto), podía imaginarme a los personajes con las voces de mis compañeras, y confiaba ciegamente en el talento que cada una de ellas posee.
Y cuando al fin se estrenó... llovían los comentarios negativos… que no les gustan las voces, que la calidad estaba mal, que por qué tuvimos que doblarlo nosotras, que no teníamos personajes verdaderamente importantes… incluso llegué a leer que se había doblado en Vzla porque aquí “nos morimos de hambre” y necesitábamos comer.
Recibí mi primer mensaje de odio en Facebook. Nos insultaron a mí y a mis compañeras. Sabía que algo así pasaría y creí estar preparada… pero me dolió. Mucho más de lo que pensé.
Han pasado varios días desde ese incidente… me he quedado con los comentarios bonitos que leo de vez en cuando, algunos me han escrito para decirme que les gustó mi trabajo, y eso hace que todo valiera la pena. Cuando veo mi trabajo y el de mis compañeras no puedo evitar sonreír, incluso olvido que somos nosotras quienes hacemos sus voces... Y eso es suficiente para mí. Lo considero un logro.
Escribo esto, primero porque siempre publico algo sobre mis personajes, y no iba a dejar por fuera a Rarity; y segundo… porque casi nunca ven este otro lado de la historia.
Quienes hacemos las voces de sus personajes animados favoritos…somos seres humanos. Sentimos, nos esforzamos, y aunque muchos nos mantenemos con un bajo perfil, siempre estamos atentos a sus opiniones sobre el doblaje, queremos mejorar, y que disfruten el personaje como lo hicimos nosotros al grabarlo.
Son bien recibidos los consejos y opiniones que se hacen con respeto.
Por mi parte… Estoy contenta. Siento que dejé mucho de mí en mi personaje, la grabé con mucho amor y procuré cuidar cada detalle. Me siento orgullosa del trabajo final y de mis compañeras, que sé que se esforzaron mucho en sus personajes (y en las canciones… Gracias, Luisana)''.
Y para cerrar recuerden las palabras de Analiz Sánchez:
"Las actrices no tienen la culpa"











